La compra de vinos en primicia (o “en primeur”, como lo denominan los franceses) es un formato cada vez más demandado. Se trata de la posibilidad de adquirir vinos muy particulares, principalmente, por ser excepcionales y/o de producción muy limitada, antes de que las bodegas los presenten al mercado.

Las principales ventajas de la compra en primicia o en primeur son las siguientes:

  • Te aseguras la adquisición de un vino concreto antes de que se pueda agotar (ediciones muy limitadas que desaparecen del mercado con bastante rapidez).
  • Compras un vino top o de alta gama, a un precio inferior al que tendrá cuando se lance al mercado, una vez embotellado.
  • Permite invertir en un vino, antes de ser embotellado (a menudo, cuando aún está en barrica), lo cual asegura como mínimo, la ganancia de la diferencia entre el precio de primicia y el final de mercado.
  • Te da el privilegio de ser el primero en catar y disfrutar esos vinos, antes de que se lancen al mercado y los prueben los demás.
  • Durante el tiempo de espera sabrás que hay una barrica (o botellas) de “tu vino” que llevan tu nombre, y que pasarán a ser objeto de tu disfrute y celebración.